GR AS-19. Senda costera cicloturista BTT y peatonal. Tramo: Bustio - La Franca

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G.R. AS-19. Senda Costera Cicloturística (BTT) y Peatonal. Código Internacional E-9. Tramo Bustio-La Franca

Calificación: Ruta a pie y en BTT.

Señalización: Panel informativo al comienzo de la senda en Bustio, en la carretera de acceso al puerto pesquero. Hitos kilométricos en piedra. Postes señalizadores de desvío de ruta en madera, con código internacional de señales. La senda coincide en gran parte de su trazado con la ruta PR AS-73 Bustio-Bustio, la cual se desvía en El Peral para ascender a Colombres y de allí bajar de nuevo a Bustio por El Cantu, a continuación de la calle Lamadrid.

Recomendaciones. La senda presenta fuertes desniveles, por lo que exige un estado físico aceptable tanto al senderista como al cicloturista. Ruta no apta para bicicleta de carrera.

Debido a la larga extensión de la senda por la costa asturiana, se propone hacer uso del tren FEVE como lanzadera. En Ribadedeva se puede optar por la estación de El Peral o la de Unquera.

Oficinas de FEVE: tfno. 902 10 08 11. Web: www.feve.es.

La senda continúa por el vecino concejo de Llanes (Oficina de Turismo de Llanes: tfno. 985 40 01 64).

Distancia: en el concejo de Ribadedeva, 14 km.

Descripción: Forma parte este trayecto de la Senda Costera Cicloturística y Peatonal que prevé recorrer todo el litoral asturiano. Está convenientemente señalizado en todo su recorrido. En el concejo de Ribadedeva esta senda coincide en gran parte con el Camino de Santiago costero, que unos iniciaban por Francia y otros llegaban a él por mar, desembarcando en alguno de los pequeños puertos medievales del Cantábrico.

Comienza la marcha en el parque de La Remansona, en Bustio, puerta oriental de Asturias, reputado por la fama de sus angulas, para continuar por una senda de zahorra de 3,5 m de anchura que bordea la ría de Tina Mayor en dirección a los barrios de La Texera y Salcea, en la falda del Picu'l Cañón, al que accederemos atravesando praderías y eucaliptales. Alcanzada la rasa de Pimiango, el camino inicia una precipitada pendiente hacia los imponentes acantilados de San Emeterio, y adentrándonos en el bosque de encinas que les coronan, iremos descubriendo los sorprendentes vestigios que la huella humana ha dejado en este escondido rincón a lo largo de la historia: desde las ruinas del monasterio de Tina, románico tardío con orígenes en el siglo VIII, y la ermita de San Emeterio, relacionada con la ruta jacobea costera, a la cueva de El Pindal, primera descubierta en Asturias, en 1908, por H. Alcalde del Río, con pintura y grabado prehistórico, entre los que destacan el célebre elefante y el pez grabado, apenas perceptible, aparte de bisontes, caballos y signos de diverso trazo datables en el Paleolítico Superior. La visita guiada a esta cueva nos permitirá recuperar fuerzas para iniciar la ascensión al mirador del Picu, donde nos detendremos a admirar el contraste entre las vistas al mar y a la montaña, que nos ofrece en días despejados una imponente visión de los Picos de Europa y su emblemático Naranjo de Bulnes, tras el cordal de la sierra del Cuera.

La franja litoral de Ribadedeva pertenece al espacio conocido como Paisaje Protegido de la Costa Oriental, por sus especiales características geomorfológicas y vegetales, según se recoge en el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de Asturias (PORNA). En sus casi 10 km de accidentada costa es destacable la presencia de especies vegetales propias de climas más templados, como la encina –Pimiango es el mayor encinar de Asturias–, el acebuche u olivo silvestre, o helechos subtropicales «Woodwardia repens», vestigios de un periodo cálido posterior a la última glaciación y que han conseguido aclimatarse gracias al microclima húmedo y templado que domina en Ribadedeva, sin excesivas temperaturas bajas en invierno, y al suelo calizo. Hoy esta peculiaridad vegetal se ve presionada por el empuje del eucalipto, al cual, si bien es una no desdeñable fuente de ingresos, sí convendría poner coto.

Llegaremos a Pimiango para visitar su iglesia, donde se guarda la talla medieval de la Virgen con el Niño, que se veneraba en el monasterio de Tina; y lo que queda del palacio de El Pedroso, cuna de linajes, para descender hacia El Peral por la carretera local RD-1, pasando al lado del cementerio municipal, que cuenta con una rica arquitectura funeraria indiana, y, cruzando con precaución la carretera nacional, seguir la marcha por la localidad de El Peral por detrás del hotel. Allí la capilla de El Cristo de El Bao, nos marca la ruta, que continúa hacia La Franca por la Matavieja, empleando carreteras locales y senderos, atravesando bosquetes y verdes prados de uso ganadero. Ya en La Franca podemos optar por desviarnos de la senda y encaminarnos a su playa, una de las más bellas del Oriente asturiano, en cuyas arenas desembarcaban mercancías «francas de alcábala», libres de impuestos, algunos avispados mercaderes medievales, con el enfado y las consiguientes quejas del puerto de Llanes. En las cercanías se halla la escondida cueva de Mazaculos, no visitable, lugar de habitación prehistórica como demuestra su gran conchero característico de la etapa asturiense del Neolítico, resto de la actividad mariscadora con la que se sustentaban aquellos primeros habitantes de esta costa.

La senda abandona el concejo de Ribadedeva por una calzada y puente atribuidos a la conquista romana de las provincias cantábricas. Cerca del puente y continuando por la margen ribadedense del río Cabra se encuentra el molino de El Campo, completo pero sin uso, uno de los muchos que hay en este curso y que dan noticia de lo importante de la actividad agrícola en el siglo XIX. La senda continúa por dicho puente, ascendiendo a la sierra de La Borbolla, ya en territorio del concejo de Llanes.


Ubicación:


Dirección postal: Bustio. 33590 Ribadedeva. Asturias (España)
Dirección digital: 8CMP8WW7+WH