Centro de Interpretación de San Emeterio y la Cueva de El Pindal

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Patrimonio histórico
Museos
Centros de Interpretación

Ubicación: junto a los acantilados de Pimiango, pueblo que está a 4 km de la villa de Colombres, capital del concejo o municipio asturiano de Ribadedeva.

HORARIOS

  • Martes a domingo: 10:00-16:00 h.

TARIFAS

  • Acceso gratuito.

DESCENDIENDO A LOS ORÍGENES

En la zona inmediata de ubicación del Centro o Aula de Interpretación hay fundamentalmente dos elementos patrimoniales que deben servir de eje a los contenidos: la Cueva del Pindal y el monasterio de Santa María de Tina. Ambos marcan los límites temporales de los contenidos del aula, a modo de dos extremos significativos de la Historia de la zona por sus calidades patrimoniales, entre los cuales se deben intercalar otras referencias a la continuidad de la ocupación humana de la zona que tanto por su valor patrimonial como documental tienen menor relevancia. En paralelo, los dos extremos de ese desarrollo histórico, y también los hitos intermedios, deben complementarse con referencias al otro municipio de la Mancomunidad. Serían esos paralelos principales, respectivamente, la Cueva de la Fuente del Salín y la Torre de Estrada.

Un elemento constante en la exposición, dado el papel emocional que juega en la zona el espectacular entorno «natural», debe ser el dar pistas para comprender que se trata, en realidad, de un paisaje fuertemente intervenido por el uso humano del territorio a muy largo plazo; uso tradicional que, sin embargo, ha resultado compatible con la conservación de unos valores paisajísticos singulares a pesar de los cambios continuados desde la Prehistoria hasta hoy, cuando nuevos peligros amenazan su continuidad futura, debidos a alteraciones de un rango muy superior a todas las anteriores. El ámbito de entrada, junto con las tareas de recepción de los visitantes, debería mostrar los aspectos singulares de la comarca en la actualidad: ubicación, elementos históricos y patrimoniales recientes (puentes de unión entre ambas orillas, los inicios del ferrocarril, variaciones en la adscripción a una u otra provincia del territorio de Ribadedeva y las Peñamelleras como espacio de frontera), así como de los aspectos singulares de carácter etnográfico y folklórico, que serían seña del pasado más inmediato.

Los tiempos medievales: castillos e iglesias

El inicio del recorrido del Aula nos lleva a los tiempos medievales, punto fuerte del desarrollo expositivo. La visita a las ruinas del «monasterio» de Santa María de Tina es, sin duda, uno de los elementos a potenciar en el Aula. El problema de estas ruinas, junto a su propio estado, es la dificultad para el visitante no experto para poder comprender las sucesivas ampliaciones y reconstrucciones del edificio principal de la iglesia, y la función de los edificios anejos, también en muy avanzado estado de ruina.

Entre la Historia escrita y las nieblas del pasado

Antes de la Reconquista, la presencia romana, a falta de testimonios materiales de mayor entidad, se detecta sobre todo en la lengua y la ordenación de un territorio a la medida de unos nuevos usos agrícolas, ganaderos y comerciales. Algunos nombres de lugar reflejan lugares de especial importancia (como el Pico Jana, en los confines de Peñamellera con Ribadedeva, del latino fana, altares o lugar de culto). Otra forma de organizar el territorio fue la creación de una red de comunicaciones con la que, con muchas dudas, se pueden relacionar algunos caminos tradicionales de la zona, aunque ninguno de ellos sea una auténtica calzada romana. La actividad comercial a través de la vía marítima debió de ser el más importante: de ahí la referencia de las fuentes clásicas al Portus Verasueca, identificado a menudo con la cercana San Vicente de la Barquera, aunque otros autores lo sitúan en la ría de Tinamayor.

La creación del paisaje humanizado: agricultores, pastores y mineros

De las comunidades humanas de los inicios de la metalurgia del Bronce solamente queda el testimonio de algunos enterramientos en cuevas y una única pieza: un hacha plana de bronce procedente de «Tinamayor», sin más precisiones, aunque hallada casi sin duda en la orilla cántabra de la ría.

Milenios antes, hace unos 6.500 años, se materializan los primeros testimonios de un nuevo cambio: la actividad cazadora, recolectora y pescadora, exclusiva hasta entonces, deja paso a los primeros agricultores y pastores. La cueva de Mazaculos ofrece esos testimonios tempranos de las primeras cerámicas bien conocidas de la zona, coincidiendo con el declinar de la actividad marisquera y cazadora.

El verdadero cambio climático mundial: los tiempos del Asturiense

A fines del Paleolítico superior, estas latitudes ya empiezan a sentir el impacto de recalentamiento general que marcó el final de los tiempos glaciares. La nota principal en el paisaje la da la reducción del territorio litoral por la subida del nivel marino. Es un proceso que entre 11.000 y 6.000 años atrás, y al que se debe la costa que conocemos hoy en día en sus formas fundamentales.

Esa transformación trajo otras: el desarrollo de los bosques naturales hasta su máxima densidad en el periodo atlántico, el establecimiento definitivo de las faunas actuales; en suma, la entrada en la Historia más reciente. Pero esos grupos eran aún cazadores y recolectores, que se valieron de la mayor familiaridad con sus recursos que les daba la cercanía del mar: el marisqueo se convierte en la actividad más visible en los yacimientos conservados, los concheros, que se multiplican en cuevas y abrigos de la costa de las Tinas. Esta economía volcada hacia la costa supone un notable incremento en el número de yacimientos conocidos en las áreas bajas de la comarca.

La aparición de los humanos modernos y el origen del arte paleolítico

La llegada de los humanos modernos trajo, entre otros cambios económicos y sociales, un aspecto totalmente nuevo y singular, exclusivo de esta nueva humanidad: un pensamiento simbólico reflejado materialmente en el primer arte plenamente identificable como tal. La comarca del Bajo Deva cuenta con diversos yacimientos arqueológicos en cuevas que sirvieron de habitación a grupos humanos a través de todo el Paleolítico Superior: de manera especial, cabe citar las del Rejo y la Fuente del Salín, en Val de San Vicente, y las del Espinoso, Mazaculos y Pindal, en Ribadedeva, junto con otra serie de cuevas de menor entidad que también pudieron ser ocupadas en esa época.

Los inicios del poblamiento de una comarca

Están atestiguados por los hallazgos al aire libre a ambos lados del Deva: un bifaz o hacha de mano encontrado en la rasa de Pimiango y una referencia los materiales de la trinchera del ferrocarril de Unquera, con industrias musterienses (Paleolítico Medio) y fauna contemporánea de ese periodo (incluyendo el rinoceronte de Merck), que pone de manifiesto unas condiciones ambientales cálidas y sin duda un paisaje y condiciones de vida muy diferentes de los actuales. Materiales antiguos, incluyendo un molar de elefante o mamut, se han referido en la Cueva del Reju (Val de San Vicente). Es un elemento final de la exposición, con entidad menor, y requiere poco espacio. Puede ubicarse en la zona de salida.


Ubicación:


Dirección postal: Carretera Mirador del Picu al Faro . 33590 Ribadedeva. Asturias (España)
Dirección digital: 8CMP8WW7+WH